“El amor es sufrido, es benigno;
el amor no tiene envidia, el amor no obra sinrazón,
no se ensancha; no es injurioso, no busca lo suyo,
no se irrita, no piensa el mal;
no se huelga de la injusticia, mas se huelga de la verdad.
Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
El Amor nunca deja de Ser”

La propia palabra Tangotan, conformada por tango y gotan (tango en lunfardo), nos invita en su sonoridad a escuchar los latidos del corazón cuando el amor está presente en cualquiera de sus formas.
Tangotan nos cuenta historias de amor, de desencuentros, de soledad y de esperanza en el transcurrir de la vida de cada uno de nosotros, estableciendo como hilo conductor las pulsaciones del corazón que varían inevitablemente en cada uno de sus estadíos.

Tangos, milongas, valsesitos, chacareras y zambas sumergen a los bailarines y al espectador en la dicha del encuentro deseado con el Amor.